martes, 4 de octubre de 2011

Desiderata


Desiderata

Vive plácidamente entre la premura y el bullicio, pero no olvides la paz que puedes hallar en el silencio. 


Trata por todos los medios menos la capitulación, de ser amigo de todos. 

Expresa tu verdad serena y claramente, y presta oidos a los demás, incluidos los necios e ignorantes, que también ellos tienen algo que decir.

Evita el trato con personas ostentosas e imperativas que conturban el espíritu. 

Si das en compararte con los demás, podrías amargarte y envanecerte, pues siempre encontrarás personas que valen más que tú, así como otras que son menos. 

Disfruta tanto de tus logros como de tus proyectos. Que el interés en tu trabajo, aunque éste sea muy humilde, se mantenga vivo, en los vaivenes de la fortuna, tu trabajo es un verdadero tesoro. 

Procede con cautela en los negocios, pues en el mundo abunda el engaño, pero que ello no te ciegue a sus virtudes. 

Hay muchas personas que persiguen nobles ideales y en todas partes la vida es rica en hechos heroicos. Muéstrate tal y como eres;sobre todo, no finjas el afecto que no sientes. 

Tampoco mires el amor con cinismo, pues, frente a la aridez y al desencanto, el amor posee la perennidad de la hierba. 

Sigue con gusto el consejo que te brinda el paso de los años y renuncia con gracia a los goces de la juventud. 

Cultiva un ánimo esforzado que te escude contra la adversidad, por repentina que sea.
Pero no perturbes tu espíritu con fantasías. 

Abundan los temores hijos de la soledad y la fatiga. Acompaña la saludable disciplina con dulzura para contigo mismo. 

Al igual que los árboles y las estrellas, tú también eres una de las criaturas del universo, tienes perfecto derecho a estar aquí; y aunque no lo parezca, es indudable que el universo se desarrolla como ha de hacerlo. 

Por tanto, vive en paz con Dios, sea cualquiera la forma en que lo concibas, y cualquiera que sean tus tareas y tus aspiraciones, consérvate en paz con tu alma en la turbulenta confusión de la existencia. 

El mundo, a pesar de todas sus simulaciones, de su tráfago y sus sueños frustrados, es hermoso. 

Sé prudente. 
Esfuérzate en ser feliz.

Autor: Max Ehrmann, Poeta y Dramaturgo norteamericano (1872-1945)